TANGO DEL QUINIELISTA
Recitado:
Esta es la historia
de un hombre cualquiera
Que una tarde
marchita de domingo,
Pegado al
transistor,
Sufre y espera que
den
El resultado del
partido.
Suena
un tango que aflora
Entre
las equis,
Los
unos y los doses traicioneros
Se
deben colocar, que con más clase,
Sin
embargo ha perdido
Demoliendo
tanta terca ilusión,
Dinamitando
tantas torres de naipes
Tantos
sueños del quinielista
Pobre
que tendrá,
Que
volver a la fábrica de nuevo
El
lunes a las ocho,
Como
cada semana renunciando
De
momento a la entrada del piso
Y
a la boda por culpa de un balón
Y
un portero, de un penalti cabrón,
Y
de un defensa
Por
culpa de un maldito delantero.
Desengaños
Que
asaltan las murallas del invierno,
Cuando
se va la tarde del domingo
Y
no le queda al hombre más consuelo
Que
esperar el vaivén de la fortuna.
Rescatar
del baúl el traje nuevo
Ir
con la novia al cine donde explorar
Con
inútil pasión sus blandos senos,
Y
mientras Marlon Brando en la pantalla,
Baila
un tango en París
Vuelve
el recuerdo del árbitro traidor,
Cómo
es posible que un penalti deshaga
Tantos
sueños.
Y
a las ocho,
Se
acostarán por fin en aquel viejo
Cuartucho
de pensión,
La
misma cama de la manta amarilla
El
mismo miedo a manchar el colchón,
Donde
abandonan, arrugado
Son
los últimos esfuerzos,
De
la tarde marchita de domingo
Que
abre la oscura puerta del silencio.
Como
una mano blanda y taciturna,
Cuando
los verdes dedos del invierno
Hayan
ido cerrándose cansados,
Sucios,
ajados, turbios, polvorientos
Hasta
llenar de frío las papeleras,
Donde
agoniza el corazón
Del
tiempo.
Letra y música :
Joaquín Sabina
Grabado por Joaquín Sabina con
acompañamiento de conjunto.
(colaboración
enviada (letra y grabación) desde Colombia por el amigo Sergio Bravo Uribe.
02-2013)