LA RUBIA DEL EXPRESO
La
conocí en un expreso
Camino
de Mar del Plata,
Con
sus labios escarlata
Y
los ojos azul mar.
Era
la rubia un portento
De
belleza tentadora,
De
mirada seductora
Que
hizo mi amor despertar.
Y
al unir dos pensamientos
Yo
le dije: “Sí, te quiero”,
Tú
serás mi amor primero
Y
la rubia contestó:
“Voy
a curarme una herida
Que
un porteño me ha causado,
Dentro
un año estaré a tu lado”
Y
mis manos estrechó.
Dulces
sueños yo forjaba
Y
pensando en la que un día,
Fue
mi estrella querida
La
mujer de mi querer.
Todas
horas recordando
A
la rubia del expreso,
Que
en su alma lleva preso
El
corazón de este ser.
Y
continuando la historia
En
la ciudad yo vivía,
Sin
farrear en la vida
Al
recuerdo de mi amor.
Y
fue creciendo el cariño
Con
un día y otro día,
Y
sus cartas recibía
Llenas
de pasión y ardor.
Llegó
el día deseado
Y
la rubia no llegaba,
Yo
a Mar del Plata marchaba
Para
mis ansias calmar.
Dijéronme
que se hallaba
Bajo
una losa dormida,
Pues
no pudo curar la herida
Que
el porteño hizo sangrar.
Y
a través de mi tristeza
Olvidarla
yo no puedo,
Y
de pena yo me muero
Por
este infausto querer.
Tan
fatal ha sido el golpe
Que
he jurado, en este mundo,
Con
sentimiento profundo
No
mirar a otra mujer.
Letra : Luis Moles
Felip (SGAE)
Música : José Parera
Campabadal (SGAE)
(colaboración enviada
(partitura) desde Girona, España, por el amigo Juan Ignacio Olmos Urmeneta.
02-2014)
