DESENGAÑO   (II)

 

 

 

Destierro oscuro de la trasnoche,

Certera herida tu confesión.

Bebí mi cruz de madrugada,

Iluso espero tu compasión.

 

No lo aprendí ni con los años,

Si bien la vida me lo enseñó,

Y fue tan doloroso el desengaño...

¡Ay, cuánto daño tu traición!

 

Quedé enganchado

En la estación de ser feliz,

Abotonado en lo sabroso del ayer.

En el afán de estar mejor,

Por evitar tanto bajón

Se fue cegando mi corazón.

Y al recostarme

En la esperanza de un quizás,

Tu falsedad mordió de atrás.

No pude ver esa verdad primera

Que hoy, tan fulera, se desnudó.

 

Frescor de tilos regala el día,

Y tanto llanto quitó el dolor.

Se fue el alcohol con su emboscada,

La puñalada perdió el ardor.

 

Vuelvo a apostar a esa alegría

Que la porfía me arrebató,

Me alcanza con saber que el alma mía...

En su agonía te perdonó.

 

Letra : Marta Pizzo  (Marta Susana Pizzo)

Música : Quique Rassetto  (Enrique Walfrido Rassetto)

 

 

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