TANGO ENCONTRADO EN UNA HABITACIÓN VACÍA

 

 

 

Aun me abrigan tus ropas por el suelo sembradas

Y en tu falta de ganas de vivir aprendí,

Que amo tanto esta pena porque vos me la diste

Y estar triste es el modo de que sigas en mí.

En mi piel tus caricias eran cisnes hundidos,

Me llagabas el alma con tu trágica voz,

Y caído en tus lunas, me fugaba y volvía

Como un ser devastado que venera su error.

 

Ardías en mis brazos con furia de muñeca

Que odia su ternura.

Me dabas diez mujeres logrando beso a beso

Ser todas y ninguna.

Acaso te he perdido desde antes de tenerte

Y no me has conocido.

Pero los dos nos adoramos con el amor descontrolado

De dos suicidas renacidos.

Y en el neurótico temblor de una poesía en un puñal,

Gozamos del dolor final.

 

Aun me excitan las tardes que a tu estilo se mueren,

La alegría me aburre porque vos eras gris,

De tus lágrimas bebo siempre un vino de duelo

Y está viuda mi boca como una cicatriz.

Ni una forma de olvido me ha dejado tu cuerpo

Y es tu ausencia tan curva, tan ritual como vos,

Sé que estás en el mundo y el terror me ilusiona:

No estás muerta ni viva, ya lo sé, como yo.

 

Letra : Horacio Ferrer  (Horacio Arturo Ferrer)

Música : Raúl Garello  (Raúl Miguel Garello)

 

Grabado por Carlos Rossi con el acompañamiento de Raúl Garello en bandoneón. (sello Melopea, 14-10-2011)

 

 

(colaboración enviada desde Córdoba por la amiga Doralisa. 04-2012)

 

 

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