MILAGROSA VIRGENCITA
Virgencita de mi vida,
Virgencita yo te imploro
Por el padre de mis hijos
que un mal día nos dejó,
Sin amparo, sin cariño y en
la triste desventura
De la angustia de que un
padre, de sus hijos se olvidó.
En la mesa, cuando tiende
por las noches nuestra nena
Frente al sitio de su padre
todo vuelve a colocar,
El sopero, los cubiertos,
la más blanca servilleta
Y e el sitio de costumbre,
su tabaco de fumar.
Y al sentarnos a la mesa
Vemos solo su lugar,
Donde por las noches,
siempre
Se sentaba él a cenar.
Y los chicos, tristemente
Me preguntan por papá,
Y les miento...: Cenen
chicos
Que él muy tarde volverá.
Milagrosa Virgencita, tú
que sabes que se ha ido
Con aquella mujer mala de
milonga y cabaret,
Que una noche llegó a casa
implorando nuestro amparo
Y que al cabo de unos
meses, con mi hombre ella se fue.
Tú que sabes que fue
ingrata, Virgencita de mi alma
Que pagó toda mi ayuda
destrozándome el hogar,
Yo no pido su castigo, sino
sólo que le hables
Y le digas que mis hijos
quieren ver a su papá.
Y que todo el mal que hizo
Le sabré yo perdonar,
Si mi hombre, que no es
suyo
Vuelve su puesto a ocupar.
Que no sabe ella la pena
Que es tener que soportar,
Que los chicos me pregunten
Si no tienen ya papá...
Letra : Andrés González Pulido
Música : Luis Martino
(Luis Esteban Francisco Martino)
(partitura, colaboración del amigo Martín
Lértora. 08-2010)