(2010)
Con sus brazos de hierro,
su falda de madera,
La vi esperarme ansiosa en
medio del jardín,
Ni me lo imaginaba y fue
tal el asombro
Que casi se desbanda mi
cuore chiquilín.
Mis ojos boquiabiertos
buscaron otros ojos
Y en ese mismo instante sus
ojos encontré,
Que tiernos y sonrientes me
estaban invitando
A trepar una historia que
nunca olvidaré.
La hamaca del patio se hizo
mi amiga
Volábamos lejos, alto y sin
atar,
Mi pelo era pájaro que al
aire reía,
Mis piernas aladas vaivén
sin edad.
Mi voz le cantó las
canciones más simples,
Le confió secretos en
noches sin fin.
Mordió de mis penas, bebió
de mis ansias
Y amó mi alegría en ese
jardín.
Viajamos mansamente por
años estrenados,
Y ya de adolescente de a
ratos me alejé,
Amarradita al tronco
paciente me esperaba
Devota me hamacaba, sin
cuita ni porqué.
Y el día que la vida pegó
su cachetada
Llevándose a mi viejo tan
lejos de mi amor,
La hamaca de mi patio me
columpió los llantos
Y acarició en mis manos
aquel tiempo mejor.
Letra : Marta Pizzo (Marta Susana Pizzo)
Música : Ariel Ascheri
(colaboración enviada por su autora, la
amiga Marta Pizzo. 01-2011)