Fuimos empezando a terminar
de ser lo que no fuimos,
Pibes enroscados en un paso
al sur de lo prohibido,
Descabezar la mente,
abandonarla en un lugar del mundo
Por gracia del alcohol
borrar las huellas de cada segundo.
Fuimos a pisar el
desenfreno buscando en la noche
La llave presa de la
libertad que encierra Bariloche,
La clave que nos abra la
pasión, lugar donde ponerla
El último refugio de la
sangre y la pitada lerda.
Yo quise coquetear con la
conciencia y explorar mi abismo
Rodar por el azar y no
rendirme cuentas ni a mí mismo,
Yo puse una armadura al
corazón y un sable entre los labios
Y fui como un guerrero ante
una rosa, arrodillado.
Cuando fui
De rocket al candil,
Del whisky hasta el sertal
Y hasta un lugar cruzando
el lago.
Me arrastró el catamarán
Cuando te vi rodeada de
arrayán,
Y me codeó el ángel
guardián
Embajador de los misterios.
En mi pecho se abrió,
La grieta inaugural
Herida acariciante,
Abstracción carnal
Torcí la correntada de mi
voluntad,
Y fui como los ríos que
moreno arreara un siglo atrás,
El bosque se te fue a
esconder
Detrás de los lentes de
sol,
Justo cuando empezaba a
amanecer
En tu belleza.
¿Por qué? Mi confesión
yendo hasta el grito tropezó ese día
Y por creerte una divinidad
me ahogué en la cobardía,
Y fuiste la ceniza viva de
un poema sobre un vals de fuego
Cayendo en lo profundo de
mis noches de arrepentimiento.
Un día te busqué para medir
la caridad del tiempo
Saber si es que el amor se
acomodaba como piel al hueso,
Si el alma pierde un brazo
en una edad, un sitio y un momento,
Por aferrarse a un trono terrenal
O a la intuición del cielo.
La vida nos echó de la
inocencia y nos cruzó su velo,
Un taxi, una oficina, un escritorio,
un ascensor de hielo,
Yo quise verla igual en el
espejo oscuro del recuerdo
Que ya eran trizas verdes
de arrayán, en la mañana.
Letra y música : Leonel Capitano
(colaboración enviada (letra) por el
amigo Lautaro Kaller. 02-2012)