CONFIDENCIAS (II)
Vení, sentate frente a
frente,
Que quiero verte
Quiero hablarte como
hermano.
Bien sabés que siempre di
la mano
Para aliviar el alma amiga
de sus penas.
Ya ves, no todo es alegría,
Y por una, las angustias
son docenas
En la loca algarabía de la
vida,
Que muerde noche y día
Con hambre de dolor.
Te juro, la quise con
locura,
Y es cruel que la amargura
Se ensañe conmigo.
Mil veces le di lo que no
es mío,
Y todo fue bien poco
Para atarme a su cariño.
Mi pecho ya no acuna sus
desvelos,
Mis labios ya no besan sus
anhelos,
Mi corazón deshecho se
desangra...
Decime, hermano mío
Decime: qué debo hacer.
Sentí, la furia de
venganza,
Que me empujaba
Con su máscara de hombría.
Vos sabés que siempre,
noche y día
Al mundo entero le hice
frente con coraje.
Hoy no, cobarde y ya
vencido,
Dolorido, voy siguiendo
hasta sus pasos
Que se alejan de mi lado
taconeando,
Con ritmo traicionero
Con rúbrica de adiós.
Letra y música : Samy Friedenthal