CARTÓN Y MADRUGADA
Hay un bohemio que camina
Por el gris,
En un país
De cartoneros gatos.
Y las veredas
Son carteros fieles,
De esos papeles
Que se pegan al zapato.
En las esquinas, sólo la
luna,
Se sienta y juna
Desde el cordón,
Cómo ese pibe
Que el mundo olvida,
Busca comida
Entre el montón.
El sol nunca se entera de
estas cosas
Y la noche es la que tiene
que cuidar,
Que algún poeta no se pase
con las copas,
Que algún travesti no se
quede sin la ropa
Y que la vida siga en su
lugar.
En esa niebla de la
madrugada,
El alma siente que,
desvelada,
Está más sola que la propia
soledad.
A un loco lindo se le canta
Por cantar,
Y va a estrenar
Su voz desafinada.
Al tranco, un curda
Que escabió con ganas,
Chamuya solo
Por la lenta madrugada.
Manos ansiosas juntan las
sombras,
Y el hambre silba
Sin compasión,
Mientras un pibe
Que el mundo olvida,
Busca una estrella
Que se durmió.
Letra : Roberto Díaz
Música : Reynaldo Martín (Oscar Reinaldo
Fritz)