TE LLAMAREMOS “BANDONEÓN”
(2004)
Tal vez un viejo sacristán
Se reviró con su sermón,
De compadritos y arrabal
Y le mandó la inquisición.
Y se piantó de polizón
Oyendo el canto de la mar,
Y en su destierro, se
olvidó del alemán.
Un barco lo dejó
Varado en el umbral,
De un ispa cafetín
Con sueños de percal.
Un tano de acordeón
Y un ruso de violín,
Le hicieron con unción
Un alma de escarpín...
Lo bautizó el “esplín”
En charcos de malvón...
Al hombre gris de la ciudad
Lo fue metiendo en su
pulmón,
Y Dios le dijo al
despertar:
- Te llamaremos “Bandoneón”
-
Su negra tos de callejón
Lloró una curda de
alquitrán,
Goteándole en el corazón,
su soledad.
Un barco lo dejó
Varado en el umbral,
De un ispa cafetín
Con sueños de percal...
Y al verse el bandoneón
De piel y lagrimal,
A un gordo bonachón
Y a un Ástor sideral,
Les hizo un berretín
Y un cielo de gotán.
Letra :
Alejandro Szwarcman (Alejandro Gregorio
Szwarcman)
Música :
Oscar Pometti (Oscar Abel Pometti)
(Primer
premio “Fondo Nacional de las Artes” – 2004)