TARDECITA GRIS

 

 

 

Como el hornero, que primorosamente

Forma su nido, alegre y retozando,

También un día, de goce rebosando

Formé un nidito de amor, devotamente.

Como al hornero, la vida me invitaba

A ser dichoso al lado de mi nena,

Y henchido el corazón sin una pena

Como el pájaro inocente, yo cantaba.

 

Palomita dulce que arrulló mi ensueño

Ilusión dorada que avivó mi fe,

Fuente inspiradora de amor y poesía

Dulce mujercita que tanto adoré.

Mi casita blanca, rincón sacrosanto

Donde intensamente tan dichoso fui,

Hoy en mi recuerdo y hasta en mis canciones

Dicen dulcemente cual mi amor en ti.

 

Mas como nada en la vida es duradero

Llegó el derrumbe, fatal y despiadado,

Fugó mi prenda, para colmar, taimado

El gesto de un amigo traicionero.

Y mi alma enferma, sumióse en amargura

Al ver deshechos, mi vida y mi embeleso,

Sintiendo así el rigor del primer beso

Que me diera en mi fe, la desventura.

 

Tardecita opaca, que me ves llorando

Eres en mi vida, la más fría y gris,

Porque fue una tarde que murió mi encanto

Desde entonces nunca, volví a ser feliz.

Y a pesar de todo, cariñosamente

En mis sueños surge, como un arrebol,

Y en el occidente, de mis ilusiones

Muere mi esperanza, como muere el sol.

 

Letra : Juan Sarcione

Música : Ciriaco Ortiz  (Ángel Ciríaco Ortiz)

 

Grabado por la Orquesta Típica Víctor cantando el estribillo Ernesto Famá. (sello RCA N° 47-343, 18-03-1930)

Grabado por Ernesto Famá con acompañamiento de guitarras.  (letra completa)

 

 

(letra obtenida de la grabación)

 

 

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