CHARAMUSCAS
(vals)
Ni me nuembre la guitarra
Que jué un tiempo mi alegría,
Y hoy ni un poco de
consuelo
Me brinda al corazón.
Déjela nomás, que duerma
Silenciosa, triste y fría,
Como tumba en que encerrada
Tengo mi última ilusión.
Hace mucho que no quiere
Las caricias de mi mano,
Hace mucho que no escucha
Los sollozos de mi amor.
Hace mucho que sus cuerdas
Como en cepo colombiano,
Estaquean las canciones
Que endulzaban mi dolor.
Aprendió de mi chirusa
Los desdenes matadores,
Se amigó con mi destino
Pa´ gozarse en verme herir.
Cabresteando de la cincha
De los púdicos amores,
Que aun matándome, me alientan
El anhelo de vivir.
Del amor, que como un “juego” (fuego)
Va quemándome las venas,
Y que nunca, ni aun en
sueños
He de verlo florecer.
Y de ese otro amor hermoso
Que la podía a la cabeza,
Y que pide sacrificio
Y que esigió hondo querer.
Déjela nomás, colgada
Del horcón de la cumbrera,
A la que áura, con mis
penas
Se complace en ser cruel.
A la prienda que jué un
tiempo
Como el sol de mi tapera,
Camoatí entre mis canciones
Iban a beber la miel.
Letra : El
Viejo Pancho (José Alonso y
Trelles)
Música : Américo
Chiriff (Américo Juan Chiriff Muñoz)
Grabado
por Alberto Vila con acompañamiento de guitarras. (sello RCA, 12-11-1929)
(letra
obtenida de la grabación)
(colaboración
enviada por el amigo Amado Lafuente. 01-2009)