CADA VEZ QUE ESTOY EN CURDA

 

 

 

El rostro de la calle, desnudo y multiforme

Mostraba sus perfiles en el amanecer,

La esquina era un bostezo de anuncios apagados

Y un grupo de nocheras, vendiendo su quehacer.

Mis pasos vacilantes, me hundieron en la aurora

Buscando en el olvido las cosas que olvidé,

Los sueños inconclusos, violetas, pisoteados

Por el viento y la lluvia, de lo que pudo ser.

 

Cada vez que estoy en curda,

Nebulosa, gris y absurda

Que exagera la verdad.

Hay un rincón en penumbra,

Que mis recuerdos alumbra

Con alcohol de soledad.

 

Cada vez que estoy en curda,

Y me apura el de la zurda

Con un reclamo de amor.

Hay una copa vacía,

Que me espera noche y día

En el bar del corazón.

 

La voz de la nostalgia, la gente, sus ideas

Me repiten historias que no quiero escuchar,

Mi corazón cansado de fabricar quimeras

Es un soldado herido que busca la verdad.

La suerte es un abismo que sirve de pretexto

Y allí, nuestros errores echamos a rodar,

Yo sigo con lo mío y sin culpar a nadie

Pagando mi tristeza con una copa más.

 

Letra : Bartolomé Bernardo Salas

Música : Alfredo Attadía

 

Grabado por Miguel Montero con acompañamiento de guitarras. (07-12-1972)

 

 

(letra obtenida de la grabación)

(colaboración enviada por el amigo Amado Lafuente. 10-2008)

 

 

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