VOCES EN LA BIBLIOTECA
(candombe)
Emeterio Paz, bibliotecario
Se acomoda el saco y el
bigote,
Una cita es algo
extraordinario
Aunque ocurra, al fin,
todas las noches.
A Emeterio suelen visitarlo
Jorge Luis, Cortázar o
Soriano,
Para hablar de amores y
milagros
Y estrechar con ellos una
mano.
Y entre estantes, sombras y
los libros
Territorio fiel de sus
pecados,
Le confiesan versos nunca
escritos
Y le cuentan cuentos
olvidados.
Y dicen las vecinas
Que se oyen voces en la
biblioteca,
Y el barrio está alterado,
Feliz y enamorado
Y cambia por sonrisas,
viejas muecas.
Y dicen las vecinas
Que es una suerte tanto
desacato:
Perdidos laberintos,
De espejos y gatos
Que vuelven reinventando la
amistad.
Las tertulias eran la
rutina
De un país a espaldas de lo
amable,
Y se sabe, tanta adrenalina
En un punto, se hace
ingobernable.
Emeterio Paz, bibliotecario
Se peinó el bigote y el
coraje,
Decidió engrosar su
anecdotario
Y una noche se hizo
personaje.
Ahora suele andar de
madrugada
Compartiendo historias con
Cervantes,
Recitando versos a la Maga
Y sembrando amor en los
estantes.
Letra : Raimundo
Rosales
Música : Nicolás
Guerschberg