SUPLICIO
No sé por qué causa
quebraste mi vida
La rosa de ensueño, de mi
gran amor,
De la indiferencia que en
tu pecho anida
Con cruel sangre fría,
mostraste el horror.
Creyéndote buena, viví en
la confianza
Sin una sospecha, muy lejos
del mal,
Razón tuvo el sabio, quedó
la enseñanza:
“La mujer es la efigie o es
pedestal”
Me hundiste...
En un abismo infernal.
Para mí ya no hay sosiego,
Si a tu lado viví ciego
Soy culpable de mi mal.
Me hundiste...
Por haber confiado en vos.
Pero si hay Dios en el
cielo
De mi error, me desconsuelo
A mí me vengará Dios.
Letra : Francisco
Bohígas
Música : Carlos
Viván (Miguel Rice Treacy)
Grabado
por la orquesta de Francisco Canaro con la voz de Roberto Maida. (1938)
(letra
obtenida de la grabación)