SERÁS, BUENOS AIRES
Serás, Buenos Aires, la
mórbida faz
De un enigma oscuro que se
vuelve tango,
La noche define mezclando
en el piano
Violines suicidas con voces
de olvido.
Bronca ensimismada, mi
dispersa voz
Triza los ensueños fríos
del asfalto,
Sol a fuego lento, prisa de
las calles,
Brisas del otoño, veredas
de viento.
Feroz Buenos Aires, rehén
de la niebla
Ástor te rescata desde el
pentagrama,
Tejen bandoneones, tu
historia pagana
De paicas y guapos que
amaron sin tiempo.
Serás, Buenos Aires, el
odio y la sal
Que marcan la furia de
tangos inciertos,
Oro alucinado de perenne
aldea
Que hoy ocupa altiva la
antigua llanura.
Queman tus veredas las
blasfemias crudas
De un duro lenguaje. Pero
igual te quiero,
Tus noches me llaman, fatal
agonía
Serás, Buenos Aires, mi
novia final.
Feroz Buenos Aires, rehén
de la niebla
Borges te libera detrás de
una cifra,
Bordaste otra estrella en
la Cruz del Sur
Que brilla en antiguos
puñales sin gloria.
Letra : José
María Calderón
Música : Juan
Esteban Echeverría