MI POBRE NOVIA
(vals)
Se nublaron sus ojos de
cielo
Y el jazmín de sus manos,
temblaba,
He bebido sus lágrimas
tibias
Al besar su carita de
santa.
En un blanco pañuelo de
encaje
Una rosa de sangre dejaba,
Yo le dije: “¿Qué tienes,
mi vida?”
Y ella dijo, llorando: “¡No
es nada!”
De rodillas, muy junto a su
lecho
Empapando con llanto su
almohada,
“No me dejes que vuele
hasta el cielo”
El cristal de su voz
suplicaba.
Y de pronto cruzó por el
cuarto
Una sombra buscando su
alma,
Se quedaron sin brillo sus
ojos
Y sus manos quedaron
heladas.
¡Pobre novia!, Ni besos, ni
ruegos
Consiguieron, después,
despertarla,
Parecía una virgen dormida
Pero estaba muy fría y sin
alma.
Puse un ramo de blancos
jazmines
Donde estaban sus manos
cruzadas,
La lloré con un llanto muy
suave
Y hasta el cielo elevé una
plegaria.
Coda:
¡Pobre novia! Adiós...
Letra : Sara
Rainer
Música : Roberto
Rufino