MI COMPAÑERA
Yo nací en la pichonera de
un fulero conventillo
Calle de tierra y zanjones,
suburbio, fango, arrabal,
En la esquina sensiblera de
un humilde barrio pobre,
Que de purrete me viera
bajo el brillo de unos cobres
Revoleando a cara o seca, el
derecho de morfar.
Donde una noche, esgunfiao,
de aguantar tanta barraca
Enfilé para las luces con
chirolas de ilusión,
Y copando el ambiente donde
el grupo se destaca,
Al darle chanta a unos
mangos olvidé que una santa
Amurada en cuatro latas,
lloraba un cacho de pan.
Compañera de horas tristes
de mi lucha y desventura
Que cegado por la guita
inconsciente abandoné,
Para correr apareado en el
pelotón de giles,
Que con esa aparolada, van
quemando los abriles
En la ronda bullanguera de
un mistongo cabaret.
Compañera que una noche,
recordé y volví a buscarla
Pero altiva en su pobreza,
serena me contestó:
“Dejame aquí con mis penas,
con mi angustia y con mi mala,
para qué hablar de un
cariño, de luces de bengala
que en un puñao de monedas,
no cabe mi corazón”.
Compañera, la que no supe
apreciar
Por el berretín brutal de
una fulera ambición,
Y hoy, cobarde, me remato
en una curda
Pa´ engrupir al de la
zurda, que está llorando su amor.
Letra : “El
negro Mela” (Luis Félix Mela)
Música : Julio
Carrasco