MADRUGADA PORTEÑA
Madrugada porteña, que
desde el río
Sube por las barrancas de
Leandro Alem,
Con el último cana, muerto
de frío
Dos o tres milongueras y un
niño bien.
El sol desde la punta del
rascacielos
Baja limpiando vidrios, de
gris en gris,
Hasta el curda que mira con
desconsuelo
Las letras apagadas del
Tabarís.
Madrugada porteña, de
Corrientes angosta
Que tenía los ojos
esmaltados de azul,
Con un cielo de nubes, mas
allá de la costa
De una rubia del brazo, con
el negro Raúl.
Yo soy aquél muchacho de
los tiempos mejores
Soñando en un tranvía del
centro al arrabal,
Madrugada porteña, de
Celedonio Esteban Flores
Y los tangos milongas, del
café Nacional.
Letra : Mario
Punzi (Orlando Mario Punzi)
Música : José
Libertella (José Nicolás Libertella)