LA MUÑECA
Como una bordebera llegaba
la tarde
Allí estaba la nena, bajo
ese rubio sol;
Sus ojos se extasiaban,
miraban la vidriera
En donde se exhibía, un ser
sin corazón.
Vivía enamorada de una
muñeca rubia
Que siempre sonreía, como
esperándola,
Y al verla ella pensaba,
que aún en su alcancía
Faltaba todavía para llevársela.
Soñaba en su inocencia, con
verla ya a su lado,
Tenerla entre sus brazos,
cantarle el arrorró,
Decíale a la madre: “Verás
que muy prontito
le contaré el cuentito, que
abuela me enseñó”.
El padre, aunque era pobre,
al ver como sufría
No pudo más y un día, le
dijo: “La tendrás”,
Y fue esa tardecita, que
juntos de la mano
Los dos se encaminaron,
felices al lugar.
La nena corrió hasta la
vidriera
Buscó su muñequita, mas no
la pudo hallar,
Sus ojos se empañaron
mojados por la pena
El sueño de su vida, allí
no estaba más.
Así como esta historia, yo
quise una muñeca
Y le ofrecí el tesoro de mi
sincero amor,
Pero eso no bastaba,
necesitaba el oro
Luché por conseguirlo, ¡Pero
ella no esperó!
Letra : Enrique
Campos
Música : Ricardo
Tanturi