JUDÍA
(1956)
Flor, que junto a mí
Debes sufrir, enamorada,
Por tu devoción hacia otro
Dios
El mundo nos separa.
Con cruel frialdad no nos
comprende,
Nos denigra, nos ofende
Sólo hay odio en las
miradas,
No ven que el dolor
Aumenta más nuestra pasión.
Vení, acercate, vida mía,
Secá esas lágrimas, besame,
Iremos juntos por la vida
Hasta que un día, la muerte
nos separe.
Qué nos importa de ese
mundo
Sus religiones y sus
clases,
Si nuestro amor es tan
profundo
Que nadie, nada, nunca nos
podrá separar.
No, llorar por qué,
Perder la fe, nunca mi
amada,
No podrán borrar de mi
vivir
El sol de tu mirada.
Por qué, si es carne
nuestro cuerpo,
Un prejuicio cruel y terco
Nuestros sueños amenaza,
Ya comprenderán
Dame tu amor, no sufras
más.
Letra :
Santiago Antonio Velaz
Música :
Osvaldo Pugliese (Osvaldo Pedro
Pugliese)