CILICIO

 

 

 

Entonces era nuestro el barrio aquel

El arrullo en la cancel y la esquina de la espera,

Un tiempo perfumado de candor

Y madreselvas en flor, en la piel de tus ojeras.

 

Rumor impronunciable el de tu voz

Luciérnaga de adiós y de tristeza,

Tristeza de agua en sombra, tu mirar

Y un hilo de cristal, tu corazón.

 

La calle siempre está

A un lado de la luna,

Poema en soledad

De muda sombra bruna.

Tu casa dio lugar

A un sueño en vertical,

Y un rumbo de balcones

Se abrirá.

 

Pensar que ya no es más

Que una calle cualquiera,

Igual a las demás

Donde nadie me espera.

Y ahora que no estás

Ni te toca mi voz,

Te pienso y es cilicio

Tanto dolor.

 

Letra : Ítalo Curio  (Ítalo José Curio)

Música : Alberto Marino  (Vicente Marinaro)

 

Grabado por la orquesta de Miguel Caló con la voz de Alberto Marino. (29-05-1967)

 

(letra obtenida de la grabación)

 

 

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