CANCIÓN DE CUNA (II)
He tenido que parir algunas
flores
Con oficio maternal tras tu
partida,
Preservarte del olvido con
mis alas
Con la angustia de otras
alas compartidas.
He buscado en tus cuadernos,
las señales
Que marcaron de antemano mi
destino,
Y he llorado por la suerte
de tu anhelo
Y he tomado como propio, tu
camino.
Hijo mío, yo he nacido
imprevisible
En el tiempo acribillado de
tus ansias,
Como madre soy tu hija, tu
simiente...
Yo he nacido de la lucha y
la constancia.
Y aprendí definitiva a
comprenderme,
A saberme necesaria,
ineludible,
Y a quitarle a cada intento,
de la muerte
Otros hijos, con mi grito
imprescindible.
He tenido que parirte en la
tormenta
Protegerte de las balas y
del agua,
Aprendiendo a caminar
haciendo surcos
En la ronda silenciosa de
la fragua.
Y en los márgenes precisos
de mis horas
No he dejado de nombrarte
un solo día,
Y he trazado tu poema en mi
pañuelo
Y en las plazas que me
quedan todavía.
Letra : Alejandro
Szwarcman (Alejandro Gregorio Szwarcman)
Música : Javier
González (Javier Fernando González)