DESDÉN (II)
Poco me importa, muchacha,
tu desdén,
Porque sincero, lo sé y de
verdad,
En cambio sí, me lastimaría
el alma
Si me dijeran que ya de mí
no hablás.
Hasta me halaga si dices
por allí:
“Es un perverso, un canalla
y un infiel”,
Porque demuestras que el
odio te domina
Y el odio fue amor, vuelto
al revés.
Porque ya sabés, tu odio es
para mí
El mismo riego que se da a
la flor,
Porque yo soy desde ahora
tu verdugo
Tal como vos lo has sido de
mi amor.
Bendita sea esta
oportunidad
Que da la vida para poder
ser cruel,
Con quien otrora nos
mezclaba en el vino
De nuestras vidas las gotas
de hiel.
Cuando recién se daba a
florecer
Mi corazón, vos fuiste a mi
amor,
Cual la muñeca muy linda
que deseabas
En tu niñez y tu madre te
compró.
Porque al final a tu alma
me asomé
Y con horror doliente
comprendí,
Que eras muñeca, no
obstante tu belleza
De corazón que era estopa y
aserrín...
Letra : Diego
Arzeno (Nicolás Olivari)
Música : Alberto
Ruiz