CACHONGUITA
En
De aprendiza bordadora,
Una piba encantadora
Que mucha atención llamaba.
Era preciosa y estaba
Siempre junto a la vidriera,
Como exhibiendo hacia fuera
Para llamar la atención,
La hermosura de sus ojos
Y a la máquina en cuestión.
Cachonquita le decían
En su casa a esta chica,
Tan preciosa por sus ojos
Expresivos de mujer.
Cachonquita repetían
Los del barrio con cariño,
Cuando pasar la veían
En dirección al taller.
Pero un día Cachonquita,
Olvidando su promesa,
De mantener su pureza
Y el respeto a su casita.
Escribió con ligereza
A su pobre madrecita,
Una carta en que decía:
“Aunque te cause dolor,
Madre, me voy para siempre
Con el dueño de mi amor”.
Desde entonces Cachonquita
De
Sin saberse... para
siempre...
Para siempre se perdió.
Y la madre...
¡Pobrecita!...
- Como todos los del barrio
-,
A la linda Cachonquita
Nunca, nunca más la vio.
Letra : Gabriel
Sigal
Música : Francisco
Canaro (Francisco Canarozzo)