CABECITAS BLANCAS

 

 

 

Hoy me levanté con ganas de darle a mi corazón,
El gusto de hacer un tango, que en sus acordes porteños,
Lleve engarzado el amor de las madres que se fueron
Y que junto a Dios están.
Para que sepan que un hombre,
Que quiso mucho a la suya
No las olvida jamás.
 
Un tango en el que esté el recuerdo sacrosanto,
De las que llevaron siempre todo el peso del hogar
Y que cuando la tenemos, no la sabemos cuidar.
Un tango en el que esté el recuerdo más sublime,
De esas cabecitas blancas, que le han dado al hijo ingrato
El perdón y la caricia que nadie les puede dar.
 
Hoy me levanté con ganas de darle a mi corazón,
Lo que me pidió llorando y lo hice como he podido,
Pero con veneración, para las madres que se fueron
Y que junto a Dios están.
Para que sepan que un hombre,
Que quiso mucho a la suya
No las olvida jamás.

 

Letra : Enrique Dizeo

Música : Osvaldo Pugliese  (Osvaldo Pedro Pugliese)

 

Grabado por la orquesta de Osvaldo Pugliese con la voz de Roberto Chanel.

 

 

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