TU CATEDRAL FUE PALERMO

 

 

 

Cuando a tu pinta, la adornaste con los largos

Y el primer pucho, sin temores, saboreaste,

A la de trapo, de taquito laburaste

Entre despojos de tu niñez.

Te hiciste esclavo de la gran pasión burrera

Fuego sagrado de esperanzas e ilusiones,

Allí quemaste tus mejores ambiciones

Y hoy, sólo cenizas quedan de tu ayer.

 

Palermo fue la catedral

De tu bohemia burrera,

Sos de la grey sufrida y leal

Que a Leguisamo pelea.

Burrero sos y es tu emoción

Placer que oculta miserias.

Y aunque siempre sin un cobre,

Tu riqueza está en ser pobre,

¡Qué te importa lo demás!

 

Y en un rincón del viejo stud, allá en Pompeya

Cuando la fe, duerme en la tumba del fracaso,

Con carcajadas, ocultas como un payaso

La mueca triste de tu vivir.

Los desengaños no hacen mella a tu destino

Y si andás seco, por la suerte desahuciado,

¡Burrero viejo!. Catedrático arruinado

Con un mate y cigarrillo, tenés felicidad.

 

Letra : Orlando Emilio Sabbatella

Música : Héctor Raúl Suárez

 

Grabado por Mario Bustos con el acompañamiento de la orquesta de Jorge Dragone.

 

Colaboración del amigo Charrúa.

 

 

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