MONTEVIDEO
(vals)
En una casita situada en la faldaDel Cerro divino de Montevideo,Vivía la imagen, a quien mi deseoConfiara con versos de mi fantasía...Por ella diez años, cautivo estaríaSufriendo la carga de un doble suplicio, Si luego la suerte me diera indicioSeguro de verla de nuevo otra vez... Cerro majestuosoDe mi amor primero,Yo fui cancioneroDe mi amada prenda;Y en tus uruguayas Noches de mi llanto,Desprendió su cantoMi guitarra gaucha... Cerro veneradoDe Montevideo,Loco es mi deseoPor ver a la ingrata;Tú que has visto todo:¡Ay!... Si hablar pudierasTal vez me dijerasDónde la hallaré... Tenían sus ojos, color azabacheY muy penetrante su triste mirada,Por eso los mozos con voz afiebradaEn sus serenatas le hacían elogios...Y así fue que un día, batiendo sus alasHuyó la paloma que amara en el Cerro,Y desde ese entonces a solas me encierroAhogando con llanto, mi largo penar.
Letra : Francisco
Brancatti
Música : Fausto
Frontera