LA CRUZ DEL SUR

 

 

 

Vos ves la Cruz del Sur
Y respirás el verano con su olor a duraznos,
Y caminás de noche

Mi pequeño fantasma silencioso,
Por ese Buenos Aires,

Por ese siempre mismo Buenos Aires.

Extraño la Cruz del Sur
Cuando la sed me hace alzar la cabeza,
Para beber tu vino negro, medianoche.
Y extraño las esquinas, con almacenes dormilones
Donde el perfume de la yerba
Tiemble en la piel del aire.

Extraño tu voz
Tu caminar conmigo por la ciudad.
Comprender que eso está siempre allá,
Como un bolsillo donde a cada rato
La mano busca una moneda, el peine, llaves,
La mano infatigable de una oscura memoria
Que recuenta sus muertos.

La Cruz del Sur, el mate amargo
Y las voces de amigos
Usándose con otros.
Me duele un tiempo amargo
Lleno de perros y desgracia,
La agazapada convicción de que volver
Es vano.

Comprender que un mar es más que un mar,
Que la muerte se viste de distancia,
Para llegar de a poco, lenta, interminable,
Como una melodía que se resuelve al fin
En humo de silencio.


Extraño ese callejón
Que se perdía en el campo y el cielo,
Con sauces y caballos y algo como un sueño.
Y me duelen los nombres de cada cosa
Que hoy me falta,
Cómo me duele estar tan lejos
De tus caricias y de tus labios.

Extraño tu voz,
Tu caminar
Conmigo por la ciudad.

 

Letra : Julio Cortázar

Música : Edgardo Cantón y Roberto Caldarella

 

 

AtrásMenú Principal