EL OLIVO

(1924)

 

 

Allá, junto a la ribera
Un tano alegre vivía,
Laburando noche y día
Junto con su compañera.
Y del arroyo al rumor
Alocao por sus murmullos,
Eran felices los grullos 
Engrupidos en su amor.
 
Y dicen las comadres
Paseando junto al río:
“Los cosos de fugaron
sul píccolo navío ...”
Y como no volvieron
Y el tiempo transcurrió,
Las gentes se dijeron:
“El píccolo se hundió”.
 
Bodegón mistongo
Que alegre y fulero,
Fue el rey del mondongo 
La pizza y buyón,
En donde el corrillo
Que charla italiano,
Fumando toscanos
La va de acordeón.
 
Era un cusifai cabrero 
Que a la mina la afilaba,
De carpa la trabajaba
Con el cuento del: “te quiero”.
Y como el coso era vivo
Y ella joven y coqueta,
Una noche, el muy trompeta 
El olivo le fajó.

 

Porque un compadre cabrero
A la tana se afilaba,
De bueno la trabajaba
Con el cuento del: “te quiero”.
Y como el hombre era bueno
Y ella joven y coqueta,
Una noche, el muy trompeta
Al tano se la espiantó.

 

Letra : Carlos Ponciano Cabral

Música : Antonio Scatasso y Domingo Julio Vivas

 

Grabado por Carlos Gardel con acompañamiento de guitarras. (sello Odeón Nº 18.113)

Grabado por la orquesta de Juan D´Arienzo con la voz de Héctor Mauré.

 

 

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