LO QUE NUNCA DESCHAVÉ

 

 

 

 

 

Sos un cacho de mi vida, de muchacho calavera,
Una grampa que en las noches, sujetó mi berretín,
El refugio acompañado, de alguna racha fulera
Y el calor que nunca tuvo, la frialdad de mi bulín.
Cuántos años se volcaron, en tus mesas compañeras
Esas mismas que supieron, lo que nunca deschavé,
Y esa barra camarada, que entre fútbol y carreras
Desgranaba madrugadas, salpicadas de café.
 
¡Noches de café!
Que van al alma prendida,
Como un pedazo de vida
Que entre copas derramé.
¡Noches de café!
Con el recuerdo, hoy amargo,
Del primer pantalón largo
Que en tus mesas estrené.
¡Noches de café!
Como un puñado de flores,
Con amigos seguidores
Y una piba que me amó.
Noches donde fui
Feliz con tres pesos locos,
Y el mundo entero era poco
Para darle el corazón.
 
Cuántas veces me habrás visto, soñador y perezoso,
Ir matando hasta la aurora, lo que ya no puede ser,
Hoy, que ya no resta nada, de mis viejos años mozos
Sos el único refugio, que me queda del ayer.
Ya se fueron los amigos, ya no está la muchachada
Y si empino un par de tragos, es que trato de olvidar,
Se entreveran los recuerdos, de la piba que me amaba
Y arrumbado en una mesa, siento ganas de llorar.

 

Letra : Roberto Giménez  (Earle Fernández Giménez)

Música : Roberto Morel  (Oscar Norberto Spinelli)

 

 

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