CALLE DEL OCASO

 

 

 

Calle del ocaso
De las noches turbias,
Más turbias y grises
Que mi decepción.
Tu policromía
Me dice de angustias,
De sueños lejanos
Que el tiempo truncó.
Calle del ocaso
De la vida breve,
Rostros matizados
De estuque y carmín.
Lulú trasnochada
Con alma de nieve,
Que ríe sintiendo
Su histérico esplín.
 
Aquella que un día
Me hundió en la amargura,
Aquella que un día
Me robó la fe.
Yo vi que entre copas
Cantaba y reía,
En el fondo turbio
De un café-concert.
Y ante aquella escena
De bajas pasiones,
Con las armas nobles
Con que mata el tiempo.
Al fin alejada
De mi pensamiento,
Me vengó la vida
Justiciera y cruel.
 
Sin embargo, te odio
Calle del ocaso,
Mataste mis sueños
Cuando la encontré.
Esos sueños vanos
Que hiciste pedazos,
Visión que se esfuma
De aquello que fue.
Calle del ocaso
Tango y copetines,
Pareces un cromo
Del viejo París.
Con la carcajada
De la Josephine,
Que mezcla, lejana
La tos de Mimí.

 

Letra : Alberto Marino  (Vicente Marinaro)

Música : Armando Laveglia

 

Grabado por Alberto Marino con el acompañamiento de la orquesta de Emilio Balcarce. (sello Odeón, 20-01-1948)

 

 

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