CALAVERA

 

 

 

 

 

Tenés fama conquistada por tus raras aventuras,
Se comentan tus hazañas de tenorio y jugador,
Ese don de irresistible te hizo hacer muchas locuras
Que más tarde las pagaste con tristeza y dolor.
Por seguir tras esa inquieta muchachada bullanguera
Vos dejaste los estudios, el trabajo, hasta tu hogar,
Sin pensar que fatalmente, al andar de esa manera
Una vida de amargura vos tendrías que pasar.
 
Calavera, gran farrista,
Que pasás la vida entera
Malgastando tu salud;
De las noches, hacés días,
Y en tus largas correrías
Se te va la juventud.
 
Calavera, mujeriego,
Del amor has hecho un juego
De mentiras y placer;
En tu vida equivocada
No has sentido nunca nada
Del amor de una mujer.
 
Es mejor que vos te cuides, que no salgas más de noche
Que te pongas muy en serio nuevamente a trabajar,
Que pegués la vuelta al nido sin temor a algún reproche
Prometiéndole a los viejos, que de vida has de cambiar.
Y verás qué “papa”, hermano, cuando vuelvan los colores
A tu rostro amarillento de tanto calaverear,
Te pondrás hecho un pebete, vos tendrás nuevos amores
Y una vida de hombre serio, volverás a comenzar.

 

Letra : Julio César Sanders

Música : Rodolfo Sciammarella  (Rodolfo Pascual Sciammarella)

 

Grabado por Roberto Díaz con acompañamiento de guitarras.

 

 

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